De Begur a Cadaqués por carreteras secundarias, con pausa en calas silenciosas y pueblos medievales. Áreas municipales discretas facilitan pernoctar, y las caminatas por el Camí de Ronda no cuestan nada. Si sopla tramontana, busca interior protegido. Un desayuno con pan con tomate junto al puerto convierte una mañana cualquiera en recuerdo imborrable.
Sube por el desfiladero de La Hermida con prudencia, para sorprenderte con miradores y queserías familiares. Alterna pequeños trechos de sendero con miradas largas al valle. Evita horas punta y revisa el estado de la N-621. Un picnic junto al río Deva sabe a infancia, y dormir cerca de Arenas de Cabrales ofrece silencio verdadero.